viernes, julio 26, 2013

Una pestañita

Cuando andaba navegando por el facebook vi el estado del buen Spencer donde contaba que había dormido  un rato y se despertó sintiendo que había pasado un día entero y preguntaba si a otros les había pasado lo mismo. Yo no pude evitar recordar el episodio más gracioso que me pasó cuando estaba embarazada. 

Para nadie es novedad que el sueño después de la hora de almuerzo es insoportable y cuando estás sentado en una oficina frente a una pantalla es casi imposible mantener los ojos abiertos (BTW sería genial tener espacios para descansar 20 minutos después del almuerzo), bueno pero si a eso le sumas estar embarazada, cuando la digestión se hace más lenta entonces tienes a alguien que podría dormirse hasta caminando. o/





Como siempre llega el sueño de la tarde y en una oficina llena de gente que va y viene el único rincón que tiene silencio y privacidad es el baño. Siempre unos 10 minutos de estar sentada y recostada para una pestañada era de ley pero ojo sentada encima de la tapa, no usando el baño como trono :o)  Ese baño tenía luz con sensor de movimiento, quiere decir que se encendían las luces siempre que alguien entraba y tenían un periodo de encendido, luego de no registrar movimiento las luces se apagaban.

Un día de aquellos, muriendo de sueño luego de haberme empachado de comida y con mis 7 meses de embarazo aproveche para ir al baño por mis 10 minutos de pestañada. Ese día no solo andaba muy cansada y con sueño sino que también nadie tenía ganas de ir al baño porque me quede profundamente dormida y cuando abrí los ojos todo estaba oscuro. Por un momento pensé que había dormido hasta las 3am y que estaba sola y encerrada en ese moderno edificio inteligente. Seguro ya habían bajado los portones eléctricos de ese bunker, seguro mi familia estaba preocupada, quizás ya iniciaron una cadena de búsqueda, un grupo de oración por mi pronto regreso ¿cómo demonios iba a salir de ahí?

Salí desesperada del cubil tanteando el cerrojo de la puerta, di un paso fuera y las luces se encendieron, mis ojos hinchados igual demostraban que había estado durmiendo. hasta ese momento seguía pensando que eran las 3am. Me miré en el espejo, dije ¡puta madre! y casi corrí fuera del baño. Cuando abrí la puerta vi a todos trabajando como siempre, corriendo de acá para allá y yo parada en medio de esa locura con el corazón a mil y cambiando mi preocupación por vergüenza propia.




De hecho varios notaron mi expresión de andar perdida en el espacio y tiempo. Recogí mi orgullo del piso, me lo puse al hombro y fui a mi sitio, mire el reloj y habían pasado 15 minutos. 

Frente a mi pantalla y por las próximas 2 horas que restaban la jornada no podía quitarme la sonrisa clavada en la cara como cuando tienes un chisme buenísimo y estas esperando que te pregunten ¿Qué te pasa? Para soltar toda la historia.