miércoles, abril 01, 2015

Nunca más soledad - Que bella Abril

Foto: Hans Bérninzon 

Hace cuatro años y más de quince días Abril salía de la clínica Montesur en mis brazos con sus 2 kilos 600 y su nariz pequeñita de botón.

Mientras que papá cargaba los bultos yo cargaba a la princesa, subimos al auto, hacía calor, estaba cansada, tenía ansiedad porque no sabía que venía después. Iba llena de flores porque no quería botar nada, quería que la felicidad de la clínica inunde la casa.

Todo en orden, puertas con seguro, listos para las pocas cuadras que separaban la clínica de mi casa  y en ese momento se hizo una pausa en silencio, papá volteo nos miró y con la mano izquierda en el equipo de música le dio play, Abril tenía soundtrack para la salida de la clínica, su canción.

Ese momento fue de los más tiernos que recuerdo en mi vida, fue la perfecta conexión de dos personas que habían cometido la locura de hacerse responsables de una vida, esos mismos que no podían ni mantener una casa en orden, ahora tenían el desafío INMENSO de cuidar, educar, mantener y amar.

Nos miramos y lloramos los dos, con sollozo incluido, con ahogo y atoro, mientras ella seguía dormida. Nos quedamos ahí en el estacionamiento sin movernos por unos segundos, mirándola, escuchando la canción, moqueando, sintiendo como ese círculo que duró años de enamoramiento, matrimonio y 39 semanas de espera se cerraba.

Manejamos despacito las casi 8 cuadras que nos separaban de la casa, cantando su canción, imposible contener las miradas inundadas a través del espejo retrovisor y ella tan quieta ahí con esa nariz de botón para llenar nuestro mundo, para que no tengamos nunca más soledad.




Dios santo qué bello abril
Dios santo qué bello abril
Dios santo qué bello abril sos vos
nos pasan tantas cosas en la vida
que si aparece el sol hay que dejarlo pasar
abril otra vez
para que no tengamos soledad
Dios santo qué bello abril
Dios santo qué bello abril
Dios santo qué bello abril sos vos
y las violetas que coronan tu tristeza
y las guirnaldas de tu inmensa soledad
sos tan hermosa que jamás vas a dejar de brillar así
aquí o allá
sos parecida a los planetas que se mueven por ahí
que no podés parar ya nunca de girar
Dios santo qué bello abril
Dios santo qué bello abril
Dios santo qué bello abril, qué bello abril, qué bello abril
para que no tengamos soledad
para que no tengamos nunca más soledad